En La casa de la isla (Espasa), Sarah Blake nos lleva a un encuentro decisivo, una trágica velada durante el verano de 1959 en la costa de Maine, tras la que nadie seguirá siendo el mismo.

Mediante planos cruzados a lo largo de tres generaciones situadas entre los años treinta y el siglo XXI, Blake construye un relato cargado de detalles, pero también de secretos, de cosas no dichas o mal comprendidas, que estalla en la percepción de los lectores con la fuerza de la dinamita aunque con la elegancia de los fuegos de artificio.

Kitty y su esposo Ogden pertenecen a los Milton, una poderosa estirpe de Nueva York que pasa los veranos en su mansión de la isla de Crockett, su paraíso particular. En ese rincón privilegiado se suceden año tras año las fiestas a la luz de la luna, las historias de amor y las confidencias entre hermanos. Pero también es el escenario de una tragedia y de un amor imposible silenciados durante décadas.

La historia de una familia, de cada personaje y de sus decisiones de cara a su época, pero también la de Estados Unidos durante el siglo XX, con sus contradicciones raciales y económicas, se despliega con portentosa riqueza de interpretaciones y de puntos de vista.

Novela atmosférica, La casa de la isla es una reflexión sobre el dolor, el cambio en el papel de las mujeres, la responsabilidad individual y la conciencia social, y lo que hacemos nuestro. Situada en el umbral de la turbulenta década de los sesenta, sus temas siguen vigentes en el mundo contemporáneo.

“Levantó la vista hacia la mujer que la miraba desde el espejo del lavabo, tan parecida a su abuela, Kitty Milton. Había algo que debía recordar. Algo que no debía olvidar.”

Sarah Blake es una escritora estadounidense, autora de un libro de poesía y tres novelas. Vive en Washington D. C. con su marido, el poeta Joshua Weiner, y sus dos hijos. Su tercera novela, La casa de la isla, fue publicada en mayo de 2019 por Flatiron Books, y entró directamente en la lista de los más vendidos en The New York Times.