Hace 45 años, en septiembre de 1975, pobladores de San Miguel del Milagro, en este municipio, encontraron de forma insospechada uno de los primeros murales prehispánicos del sitio de Cacaxtla. Advirtiendo la importancia del descubrimiento, acudieron a las autoridades, entre ellas las eclesiásticas y, a su vez, notificaron al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Era el acontecimiento que daba un giro trascendental en la historia de la entidad, con el inicio de una de las más grandes exploraciones para rescatar a la que se consideraría la “joya” de la arqueología en Tlaxcala.

En las excepcionales pinturas murales se representan personajes como el “Hombre ave” y “Jaguar”, primeros hallazgos registrados en el Edificio A. La pieza principal, encontrada en una segunda etapa, fue el mural La Batalla, el cual generó expectación nacional y mundial por su manufactura impecable e iconografía única.

Estas obras prehispánicas fueron creadas entre los años 800 y 1000 d.C., plasmadas al fresco con colores mezclados con cal, mucílago y baba de nopal. Se trataba de un arsenal histórico que requería intervención especializada, por lo que arqueólogos y restauradores conformaron equipos de trabajo multidisciplinario para dar el acondicionamiento necesario al sitio.

El trabajo arduo descubrió así una auténtica urbe prehispánica que expondría la riqueza cultural de una etnia, que aún está por definirse, ya que nuevas investigaciones replantean quiénes fueron los que habitaron la zona.

De esta forma, los descubrimientos dieron pie a fructíferas investigaciones, las cuales han desentrañado gran parte del origen de los tlaxcaltecas y las históricas epopeyas de guerra que los colocaron desde entonces como célebres guerreros. Cacaxtla se deriva del vocablo Cacaxtli, que en español significa “Lugar de Cacaxtles”, en alusión a los canastos que utilizaban los mercaderes de esa época para transportar sus mercancías.

Actualmente, es un enorme yacimiento arqueológico rico en simbolismos y vestigios que reflejan la vida de los habitantes en aquella época.

Y dada la majestuosidad de las edificaciones y con la empeñosa labor del INAH, se convirtió en la segunda zona arqueológica techada más grande del mundo, su domo mide 10 mil metros cuadrados. En el lugar, destaca el Gran Basamento, un gran complejo arquitectónico de estructuras superpuestas y adosadas que resguardan las pinturas murales que hoy cumplen 45 años de ser descubiertas, únicas en su clase, las cuales están plasmadas en los llamados Templo de Venus, Templo Rojo, Pórtico A y Mural de la Batalla.

Esta última obra, ubicada en la parte norte del basamento, el cual es previo al año 700 d.C., está pintada en una pared inclinada de piedra caliza que es parte de la base de un templo, y dividida en dos por una escalera central.

El caudal histórico generado a partir de 1975, requirió de atención específica, por lo que en 1980, nació el Centro INAH Tlaxcala, dedicado desde entonces a la investigación, protección, preservación y divulgación de este majestuoso lugar, y de los que exaltan el valor arquitectónico, histórico y cultural del estado, a escala nacional e internacional.

El primer paso para la puesta en valor de estos bienes, es la voluntad de protegerlos y así lo ha mostrado el Centro INAH, respaldado por la entrega de la actual titular, la arqueóloga Yajaira Mariana Gómez García, quien con la interlocución lograda con la comunidad aledaña, ha mantenido intacta la preponderancia del sitio.

Para conmemorar el 45 aniversario del descubrimiento de las pinturas murales, y dadas las condiciones por la pandemia de COVID-19, las cuales limitan la celebración como parte de la comunidad de San Miguel del Milagro, una jornada de videoconferencias expondrá los matices del vasto patrimonio bajo los temas: “Pasado y futuro de la conservación de los murales de Cacaxtla”, este viernes 11 a las 12.00 horas; y “Reubicando la relación de Cacaxtla con lo olmeca-xicallanca”, a las 17:00 horas.

El sábado 12, se desarrollarán las tituladas “Cacaxtla entre el Sol y Venus”, a las 12:00 horas; y “Divulgación cultural: los jóvenes en acción”, a las 17:00 horas. El domingo 13 concluirá la jornada, con el video Los guardianes de los vestigios arqueológicos.

La protección y mantenimiento de la zona arqueológica, a las 12:00 horas. Sin duda, será la forma de refrendar lazos con la comunidad que sigue siendo un protector más de la urbe prehispánica.