El juego de pelota fue un deporte fundamental en la vida de las culturas mesoamericanas aunque con el paso del tiempo perdió su importancia. En busca de rescatar la identidad cultural, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) analizan la composición y técnica de manufactura de la bola de hule que se utilizaba en el juego de pelota, para impulsar la práctica prehispánica y declararla como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.

Así lo dieron a conocer en el marco del proyecto Fabricación de la bola de hule del juego ulama de cadera mesoamericano. Recuperación de las técnicas a partir de su caracterización material.

El grupo de expertos investiga los productos y métodos de fabricación de la pelota en comunidades donde aún prevalecen esos conocimientos.

“Con esto se pretende preservar saberes ancestrales, hacer una propuesta de la técnica de su manufactura y fabricar bolas para los jugadores”, detalló Emilie Carreón, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE).

Al proyecto se suman investigadores del Laboratorio Nacional para la Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural del Instituto de Química, del Instituto de Física y jugadores de esa práctica ancestral.

La bola de hule se caracteriza por su elasticidad y rebote que es mayor a las que son hechas con pelo y pesa unos tres kilos.

De manera paralela, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) revisan hallazgos de bolas de hule de las culturas olmeca y teotihuacana para comparar y analizar su fabricación, conocer sus características y vincularlas a la bola de hule utilizada en la actualidad.

En febrero de 2020, por primera vez se practicó ulama en la UNAM, los jugadores son alumnos de las facultades de Filosofía y Letras y de Química que entrenan entre las canchas de basquetbol y voleibol todos los martes de 12:00 a 14:00 horas y los jueves de 16:00 a 18:00 horas, y están en aras de conformar un equipo.