Desde el 4 de noviembre de 1988, la Central de Autobuses de Tlaxcala (Catla) se ha encargado de conectar a un sinnúmero de personas con diferentes lugares; desde ese día de su inauguración hasta la fecha no ha dejado de ser punto de referencia a pesar de que el sistema de transporte en la entidad ha evolucionado con el paso de los años.

Al cruzar las puertas de la central de autobuses, ubicada en la colonia La Loma Xicoténcatl, San Hipólito Chimalpa, en el municipio de Tlaxcala, parece que el tiempo se detuvo; sigue conservando algunos viejos mostradores de madera, las bancas en la sala de espera continúan siendo esas sillas azules de plástico, la cancelería de los locales comerciales son de herrería que a pesar de las manos de pintura que les han dado se esmeran por demostrar el paso de los años, los pisos tampoco han cambiado mucho han visto ir y venir a miles de personas en estos 31 años de vida.

Para algunos usuarios la necesidad de una remodelación es evidente y urgente, opinan que la central es pequeña, su imagen deja mucho que desear, las instalaciones son viejas, los baños en mal estado, pisos cuarteados, en suma consideran que el lugar pide a gritos una remodelación.

La terminal de autobuses está construida en una extensión territorial de 18 mil 200 metros cuadrados, y las características generales del proyecto original, que se conservan a la fecha, con respecto a la construcción en general son: Salas de espera, andenes de llegadas, salidas, y estancia, locales comerciales, restaurante, taquillas y dormitorios de líneas de autobuses, así como un patio de maniobras.

Tomando en consideración que el proyecto original no ha registrado modificaciones con fines de remodelación, el gobernador del estado, Marco Antonio Mena Rodríguez en la presentación de su Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021 en el mes de junio de 2017, anunció que habría remodelación en la central camionera, sin embargo hasta la fecha no se observa ningún indicio de obra. Por el contrario, el entonces Secretario de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Vivienda, Francisco Javier Romero Ahuactzi declaró hace cuatro meses que no se llevaría a cabo la obra de modernización de la central de autobuses y solo se realizarían trabajos de imagen urbana y al exterior de la central.

Mientras tanto, el próximo 4 de noviembre la Central de Autobuses de Tlaxcala cumplirá 31 años con pisos en mal estado, humedad, muros con grietas, y la necesidad de una manita de gato o un zarpazo de tigre para seguir brindando atención a un aproximado de 10 mil personas al mes.