Es prematuro crear bebés diseñados genéticamente porque aún no se puede garantizar que no habrá efectos nocivos, determinó un panel internacional de expertos que además redactó una guía para los países que quieran considerarlo, la que apareció el jueves.

Hace dos años, un científico chino asombró al mundo al crear el primer bebé diseñado genéticamente en base a un método llamado CRISPR, que permite modificar ADN humano para futuras generaciones. El científico, He Jianqui, hizo el experimento con tres embriones humanos a fin de inocularlos al virus del sida y describió el proceso en entrevistas exclusivas con The Associated Press.

La comunidad científica condenó tales experimentos, los calificó de contrarios a la ética, y He fue condenado a tres años de cárcel por violar las leyes chinas. Como consecuencia del escándalo, la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y la Sociedad Real del Reino Unido crearon la comisión.

La comisión, que se abstuvo de dar su opinión sobre si la modificación genética de embriones humanos es algo ético, solo se pronunció sobre si existe el conocimiento científico para hacerlo de manera segura, y llegó a la conclusión de que no. Otro panel, creado por la Organización Mundial de la Salud, emitirá un reporte sobre el aspecto ético en los próximos meses.

La comisión sí especifica que si un país acomete a este tipo de experimento, lo debe hacer únicamente en el caso de que la persona tiene ninguna o poca posibilidad de tener un hijo sin la enfermedad. Inicialmente, los ensayos deben hacerse cuando se trata de enfermedades graves causadas por un solo gen, como la distrofia muscular, la fibrosis cística, el trastorno sanguíneo beta talasemia y la enfermedad neurológica Tay-Sachs, dijo el panel.

Lo que no aprueba la comisión es usar la técnica para mejorar rasgos como la musculatura o la estatura de la persona.

El estudio “ofrece mayor claridad sobre lo que se necesita para avanzar en este campo, y establece que ahora no es el momento”, opinó Jeffrey Kahn, director del departamento de bioética de la Universidad Johns Hopkins y miembro del panel.

En cuanto a si la modificación genética de un embrión humano es algo ético, “eso es algo que dependerá de cada país”, añadió Kahn. “Se trata de armar genéticamente algo que será un ser humano, es una decisión delicada”.

El panel recomendó:

-- Los ensayos iniciales deben cumplir con cuatro condiciones: que se trate de una enfermedad grave causada por un solo gen; que la edición se limite a reemplazar una secuencia de ADN defectuosa con una que ya se ha probado segura en la población general; que no se edite ningún embrión que no tenga el defecto y que los padres no tengan manera de tener un hijo sin el defecto.

-- Los embriones modificados deberán ser monitoreados en el laboratorio para asegurarse de que se están desarrollando con plena normalidad, y se deberán practicar pruebas para confirmar que las células están creciendo con las condiciones deseadas, antes de impregnar a la madre.

-- Se recomienda la creación de un panel científico internacional para ofrecer actualizaciones sobre los avances científicos, evaluar si existen las condiciones para las ediciones embrionarias, evaluar los resultados de casos existentes y ayudar a países que soliciten asesoramiento.