El primer nanosatélite mexicano, el AztechSat-1, será lanzado al espacio el próximo 4 de diciembre desde las instalaciones de Cabo Cañaveral, Florida (EEUU), como parte de la Misión SpaceX-19, anunció este domingo la Agencia Espacial Mexicana (AEM).

En un comunicado, la oficina aeroespacial dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT, ministerio) de México, precisó que el nanosatélite será puesto en órbita por el cohete Falcon-9" de Space-X, en el que trabajó el equipo mexicano, y cuyo desempeño es comparable ya al de muchos ingenieros del Centro de Investigación de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

"El lanzamiento será aportado por la NASA en virtud de convenios con la AEM", detalló la nota oficial, al sostener que del desarrollo del AztechSat-1 permitirá, además, un enlace continuo intersatelital.

"Nuestra juventud hace historia, será el primer satélite que se lanzará en la administración el presidente-de México-Andrés Manuel López Obrador; representa toda una conquista del joven talento mexicano en esta Cuarta Transformación", expuso el director de la AEM, Javier Mendieta.

El funcionario mexicano explicó que el AztechSat-1 fue completamente confeccionado en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y el clúster espacial mexicano MX-Space.

El directivo de Programas Especiales de la División de Sistemas Avanzados de la NASA, Andrés Martínez, dijo que ya está listo para ser lanzado al espacio; será un día histórico".

En tanto que el coordinador general de Formación de Capital Humano en el Campo Espacial de la AEM y jefe del proyecto AztechSat-1, Carlos Duarte, dijo que éste es un gran logro, ya que el talento mexicano aprobó la totalidad de las estrictas pruebas de la NASA.

También expuso el reconocimiento a la UPAEP y de la NASA "por su contribución al proyecto, ya que este lanzamiento demostrará que el talento de nuestra juventud puede hacer historia y, literalmente, llegar al infinito".

La idea de lanzar el nanosatélite mexicano es un beneficio mutuo, tanto de aprendizaje y experiencia como de ganancia para la propia NASA.

De acuerdo con Martínez, el bajar datos de la órbita a la Tierra se requiere invertir millones de dólares y por ello, "esta información a veces resulta insuficiente para la comunidad científica, de ahí la importancia de lograr que AzTechSat-1 pueda consolidarse como un mecanismo de apoyo en comunicación satelital, sin necesidad de invertir en bases terrestres".

El artefacto mexicano pasó ya el programa piloto desarrollado en la la UPAEP, con financiamiento del Fondo Sectorial del CONACYT y el AEM.